Lluvia de animales: cuando de verdad caen ranas y peces desde el cielo

El escuchar que ha caído una lluvia de ranas o de peces parece algo imposible de creer. Sin embargo, existe un fenómeno meteorológico muy particular que convierte lo que parece una leyenda o habladuría en una realidad. Sí, hablamos de lluvias de animales caídos del cielo, tal cual.

La lluvia de animales no es un fenómeno que solamente pertenece a relatos fantásticos, sino que se trata de algo registrado a través de la historia de la humanidad desde la época del Imperio Romano en donde se hablaba de animales que caían «de la nada».

Lluvia de ranas, peces, caracoles, langostas e incluso de arañas y otros insectos, definitivamente no es algo nuevo. Eso sí, no esperemos que mamíferos o animales pesados caigan del cielo como hemos visto en algunas películas.

Sin embargo, no debemos confundir con otros fenómenos que ya hemos visto en Yotura, como la mal llamada ‘lluvia de arañas’ que se produce en algunas zonas de Brasil y que en realidad está provocada por una especie de araña que teje sus redes entre grandes árboles, y que parece que están sus pendidas sobre nosotros.

Lo que sí que de verdad puede considerarse una lluvia de animales como la entendemos todos es lo que se da algunas veces en el Festival de la Lluvia de Peces en Yoro, en Honduras, donde entre los meses de mayo y julio, los habitantes se reúnen para esperar lo que llaman la «cosecha de peces que llueve desde el cielo».

De esta misma manera, se han registrado otras lluvias de diferentes clases animales que descienden a la tierra en una especie de tormenta. Y el desconcierto que suele causar esta clase de fenómenos ha dado origen a numerosos mitos y leyendas.

¿Por qué ocurre la lluvia de animales?

Aunque la lluvia de animales parece algo realmente de origen fantástico, se trata de un fenómeno con una explicación científica.

Ni presagio bíblico, ni nada parecido. Una de las hipótesis más famosas acerca de la lluvia de animales es la planteada por el físico francés André-Marie Ampère a comienzos del siglo XIX, quien fue uno de los primeros investigadores que se abocó al estudio de este fenómeno. Según Ampere, la lluvia de animales se origina cuando estos son aspirados por tornados y torbellinos, que los arrastran a grandes alturas por kilómetros, para luego dejarlos caer al suelo a una considerable distancia del punto donde fueron recogidos.

Ampère planteó ante la Sociedad de Ciencias Naturales Francesa, que en determinadas épocas del año ciertos animales como sapos y ranas son capturados por vientos  y tornados que los arrastran lejos de su hogar.

Esta hipótesis fue una de las más manejadas por la comunidad científica, y afirmó que animales suelen ser capturados durante su migración (debido a la gran cantidad numérica que es apresada), y transportados de manera tempestuosa. Algunas veces las especies logran sobrevivir al viaje, mientras que la gran mayoría terminan siendo congelados por las bajas temperaturas o triturados debido a la fuerza del viento.

En la actualidad, existe otra teoría científica la cual se basa en las trombas marinas, y que afecta a las llamadas ‘lluvias de peces’, como la que se da en Yoro.

Esta plantea que los vientos marinos logran capturar tanto objetos como animales, gracias a la combinación de la depresión de la tromba y de la fuerza de los vientos. Las trombas y tornados originados transportan a los animales a grandes alturas y a través de inmensas distancias, hasta arrojarlos en algún lugar. Otro aspecto manejado por esta teoría, es que las trombas pueden tomar a los animales de superficies extensas, secando incluso charcas enteras y arrastrando consigo a toda la fauna que la habita. Esto se reafirma ante el hecho de que por lo general, los animales dejados por estas lluvias suelen peces y batracios.

Casos de lluvia de animales a través de la historia

Aunque no fue hasta que André-Marie Ampère comenzó a plantear su hipótesis sobre la lluvia de animales cuando esta se tomó en cuenta dentro del ámbito científico, existen numerosas menciones de este fenómeno a través de los siglos:

  • En el siglo IV A.C, el filósofo griego Teofrasto negó que existiera tal cosa como la lluvia de sapos, alegando que los sapos no caían durante la lluvia sino que esta los hacía salir de la tierra.
  • En el siglo XVI, Reginald Scott, dio la hipótesis de que algunas criaturas son espontáneas y no necesitan de padres para su origen, asegurando que estos animales nacían de las tormentas.
  • Durante el siglo XIX se creía que la evaporación del agua causaba que los huevos de rana fueron llevados a las nubes, donde eclosionaban y posteriormente caían a la tierra cuando de manera de lluvia.
  • En el año 1859 un hombre que fue testigo de una lluvia de peces en el pueblo de Mountain Ash, ubicado en Gales, envió un espécimen del fenómeno al zoológico de Londres. Sin embargo, su acción fue catalogada por el director del zoológico como una especie de broma.
  • En Inglaterra surgió la expresión ‘It´s raining cats and dogs’, la cual literalmente significa «llueven perros y gatos». Esta se registró por primera vez de manera escrita en la obra A Complete Collection of Genteel and Ingenious Conversation del autor Jhonathan Swift. Una especulación dice que pudo surgir de la Edad Media donde los cadáveres de perros y gatos que yacían en los techos eran limpiados por las fuertes lluvias.
  • En 1870 en la ciudad de Chester, Pennsylvania, hubo una lluvia de caracoles.
  • En 1894 en Bath, Inglaterra, sucedió una lluvia de medusas.
  • En el año 1997, un pescador coreano de nombre Kim Ho, fue golpeado por en la cabeza por un calamar congelado que cayó del cielo, el cual le hizo perder el conocimiento.
  • En el año 2007 en Louisiana, durante un partido de fútbol se registró una tormenta de lombrices y gusanos.

Imagen destacada: caricatura inglesa del siglo XIX donde se retrata una supuesta lluvia de perros y gatos

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