9 claves para empezar a reciclar en casa más y mejor

Antes de empezar, queremos darte la enhorabuenaReciclar es una cuestión de actitud, y que te hayas interesado en leer un post como este ya indica que estás haciendo algo importante por ayudar al Planeta. No queremos aburrir a nadie con datos, pero la basura que generamos en casa es una cantidad enorme, unas seis veces nuestro propio peso cada año.

Imagina ese golem de residuos persiguiéndote por ahí, seguramente no sea tan simpático como la imagen del personaje de los Muppets que encabeza este texto. Por suerte para nosotros, eso no ocurre, pero los residuos que no reciclamos y tratamos adecuadamente acaban en nuestros océanos, bosques y espacios naturales, donde sí que persiguen a la fauna y contribuyen a que tengamos un Planeta cada vez más enfermo.

Por eso es importante reducir nuestra huella de residuos y reciclar todo lo que podamos. Comenzar a reciclar en casa es algo que puede dar algo de pereza, podremos tener dudas sobre qué reciclar y dónde hacerlo, pero con algunos consejos y claves básicas podemos hacer que sea mucho más sencillo y hasta divertido. Aquí van algunos de esos ‘tips’ para empezar a a reciclar y no morir en el intento.

Tip 1: Reciclar empieza por generar menos basura

Si no generamos basura y residuos, no hay nada que reciclar. La primera de la conocida de la regla de las 3R es Reducir -las otras son Reutilizar y Reciclar, y existe una cuarta: Recuperar-, y ese debe ser el punto de partida.

Antes de tirar algo a tus cubos de reciclaje o de basura, pregúntate si le puedes dar algún uso

Aprovecha al máximo la comida para no tirar restos y sobrantes -lasañas y sofritos son una gran idea- reutiliza envases de vidrio y utiliza el mínimo de plástico posible.

Tip 2: Ten 4 cubos, bolsas o espacios para separar la basura correctamente

En tu casa tendrás que tener un cubo para restos orgánicosaquí te explicamos cuáles son-, otra para papel y cartón, un espacio para el vidrio que quieras reciclar, y un último para plástico y envases. Además, también podrías tener un quinto para todo lo inorgánico, como polvo cuando limpies la casa u objetos no reciclables.

No todos tienen que ser cubos, el vidrio puede tener un estante o espacio similar, pero el orden y tener todo claro te ayudará a separar mejor tus residuos y que reciclar después al acudir a los contenedores sea coser y cantar.

Tip 3: Encuentra un hueco para los residuos que son más complicados de reciclar

Pilas, electrodomésticos, bombillas, electrónica, aceite, medicamentos y material sanitario… hay varios residuos que deben ir a sus puntos limpios propios. Cuesta poco encontrarles un sitio y como son cosas que suelen gastarse cada bastante tiempo, no cuesta hacer después un viaje.

Las pilas suelen tener puntos limpios en supermercados, al igual que bombillas. En tu ayuntamiento te darán información sobre puntos limpios de electrónica y aceite, y en los consultorios para el material médico.

Tip 4: Entérate de los días en los que hay servicio de recogida de residuos

¿Un mueble que quieres tirar? ¿Se te ha estropeado la nevera? Tu ayuntamiento tiene que tener en su web una información clara sobre qué días pasan los camiones o servicios municipales de puntos limpios. Normalmente funcionan concretando una cita o tienen un día en el que pasan por cada barrio, así que es sencillo y además te quitan el problema de qué hacer con algo tan grande.

Tip 5: Si tienes niños, integra el reciclaje como un juego

Te sorprenderá lo bueno que es para los niños adquirir buenos hábitos. Si se acostumbran a que un residuo va en un cubo se afanarán en separarlos. Puedes añadir colores a tus cubos para facilitar el juego y sobre todo explicarle que con ello se consigue que los plásticos no acaben en el mar haciendo daño a pájaros o aves o que con el vidrio volverán a fabricar otra botella para que tome su refresco favorito.

Tip 6: El vídrio, siempre antes que el plástico

Es así de simple. El vidrio lo puedes aprovechar en casa para muchas cosas. Los botes de conserva como recipientes para guardar harinas, arroz o legumbres, los de yogur para hacer tus propios postres, y por supuesto siempre es mejor usar botellas de cristal para el agua o zumos.

Tip 7: De hecho, elimina todo el consumo de plástico posible

Seguramente si estás aquí es porque te tiras de los pelos cuando ves que unas manzanas van envueltas en plástico en el supermercado... y así con todo. Vuelve a la frutería, baja con una bolsa de tela, y deja en enronar tu casa con bolsas de plástico que no vuelves a usar.

Si todos rehusamos el sobreempaquetado de fruta y otros productos y no los compramos, simplemente dejarán de servirlos así en los supermercados. Es una cuestión de hacer un cambio individual para forzar un cambio colectivo.

Tip 8: piensa en todo lo que puedes reutilizar

Simplemente, antes de tirar algo a tus cubos de reciclaje o de basura, pregúntate si le puedes dar algún uso. Ya hemos hablado de aprovechar comida sobrante para lasañas o sofritos, envases de vidrio como recipientes… Al principio puede que te cueste, pero una vez integrado sale solo y ahorrarás bastante dinero con ello también.

Tip 9: Sé consciente y felicítate por lo que estás haciendo

Es muy simple. Al principio puede resultar algo costoso integrar todas estas rutinas, encontrar espacio para todos los contenedores de reciclaje, pero una vez que lo hagas tienes que pararte a pensar en todo lo que estás ayudando al Planeta. Coméntalo con tus amigos, diles lo bien que queda tu cocina ahora que has organizado la despensa con botes de conserva de cristal reaprovechados -en serio, queda mucho mejor un estante así que uno lleno de bolsas- y sé consciente de que estás haciendo las cosas bien, porque lo estás haciendo.

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