Los dos únicos mamíferos que ponen huevos son una rareza evolutiva

A menudo el ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus) suele describirse como un Frankenstein de la naturaleza: cuenta con un pico de pato, patas palmeadas para nadar mejor como una nutria, un pelaje tupido y una cola ancha que parece haber robado a un castor. Pero claro, cuando además sabemos que es ovíparo y que también es venenoso, se convierte en el combo más extraordinario del mundo animal.

Solo existen dos mamíferos que ponen huevos: los ornitorrincos y la familia de los equidnas

Aunque la inmensa mayoría de mamíferos nos reproducimos de forma placentaria dentro de la madre, o como los canguros y marsupiales completando parte de este crecimiento de forma semiexterna, gracias a la bolsa marsupial con la cuentan para cuidar a sus crías, también existen mamíferos que ponen huevos. Esta característica propiamente reptiliana y de las aves indica un desarrollo evolutivo muy extraño que los convierte en una auténtica rareza. Solo existen dos tipo de animales que pongan huevos siendo mamíferos, uno es el ornitorrinco, como hemos dicho, y el otro es el también muy extraño equidna y su familia (Tachyglossidae), unas especie de osos hormigueros espinosos muy peculiares.

¿Por qué el ornitorrinco y otros animales mamíferos ponen huevos?

Pero, ¿cómo han desarrollado la capacidad de poner huevos o porque mantienen esta característica pese a ser mamíferos?

A los ornitorrincos y los equidnas se les clasifica dentro de los monotremas o monotremados, como se conoce a la orden de mamíferos que ponen huevos. De hecho, son los únicos animales dentro de este orden.

En realidad son cinco animales los que cumplen esta característica, si tenemos en cuenta que siguen viviendo una única especie de ornitorrinco, pero cinco de equidnas. Todos ellos se alimentan de invertebrados a los que detectan gracias a una cualidad única que tienen sus hocicos: detectan los pequeños campos eléctricos que generan los insectos al moverse.  Todo un superpoder. Su hábitat también es muy similar, con el ornitorrinco como animal autóctono del este de Australia y los equidnas también en la isla-continente y en Papúa-Nueva Guinea.

Pero, ¿por qué ponen huevos frente a todos los mamíferos que no lo hacen? Según los investigadores, de lo que hablamos con estos animales son de auténticos fósiles vivientes. Se cree que en un momentos ellos fueron los primeros mamíferos de Australia y de esa zona del mundo, un reflejo del pasado que tenemos todos los mamíferos de un ancestro común que vivía en el agua y que, lógicamente, ponía huevos.

Los marsupiales ‘borraron’ del mapa a los primos de los ornitorrincos y los equidnas, que solo sobrevivieron gracias a ser muy primitivos

Su evolución ha hecho que precisamente mantener estas características tan arcaicas sea algo efectivo para llegar a nuestros días. Y es que la evolución solo busca un fin, sobrevivir, pero para ello se vale de todas las herramientas disponibles. Si para lograrlo lo útil es conservar algo que para otros organismos ha sido mejor eliminarlo, que así sea.

Como todos los mamíferos, poseen pelo, leche, glándulas sudoríparas, tres huesos del oído medio y una región del cerebro conocida como neocortex. Eso sí, su forma de andar y su aparato locomotor, sigue siendo fundamentalmente reptiliano. Matthew Phillips, biólogo evolutivo de la Australian National University en Canberra, explica que a Australia llegaron en un momento dado hace 50 millones de años los marsupiales como los canguros, y barrieron literalmente a los monotremas. Eso sí, nuestros dos protagonistas se salvaron de la purga gracias a ligarse al agua y esconderse en ella. No solo el ornitorrinco, si no también las equidnas, que se calcula que ‘solo’ abandonaron el agua hace 20 millones de años.

Algunas rarezas de las Equidnas y Zaglosos:

Una equidna común.
Una equidna común. Wikimedia Commons

Como decimos, la equidnas cuentan con varias especies, divididas por su distribución y la largura de su hocico. La de hocico corto o australiana se le conoce como común (Tachyglossus aculeatus), mientras que las de hocico largo, con otras tres especies, se les llama zaglosos. Algunos de ellos como el zagloso de Sir David (Zaglossus attenboroughi), fueron descubiertos hace muy poco, en 1998, y todos ellas viven en Papúa-Nueva Guinea. Además de sus púas y su carácter nocturna, otras de sus características son:

  • No tienen pezones, sino que una vez que eclosiona el huevo, amamanta a sus crías por una piel que segrega leche.
  • No tienen dientes, pero sí ese hocico tan largo que les permite atacar termiteros.
  • Tienen un gran oído, pero no orejas, sino unas cavidades en forma de línea detrás de los ojos. Como si nuestras cejas escucharan.
  • En cautividad viven más de 50 años, algo enorme para su tamaño, que no supera los 2,5 kilos.

Algunas rarezas  y curiosidades de los ornitorrincos:

Ornitorrinco.
Ornitorrinco. Wikimedia Commons

Si nuestro amigo particular no llama la atención por sí mismo, baste saber que cuando fue descubierto en 1799 se consideraba un montaje hecho con distintas partes de animales. Además de esto, el ornitorrinco es aún más especial por:

  • Su pelaje es más grueso, en pelo por centímetro cuadrado, que el de un oso.
  • Cuenta con un espolón en su pata trasera que contiene veneno y que usar para ahuyentar a otros machos en época reproductora.
  • Sus madrigueras pueden llegar a medir más de 30 metros de profundidad.
  • Pueden aguantar varios minutos bajo el agua con tranquilidad.

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