¿Por qué los gatos no rugen como otros felinos pero sí maúllan y ronronean?

Todos hemos escuchado a un gatito maullar o ronronear. Se trate del tuyo, del minino del vecino o de un pequeño felino callejero, todos los gatos ronronean o maúllan como una forma de comunicación. Pero, ¿por qué hacen esto?

El maullido y el rugido en los gatos y otros felinos representa una forma de comunicación sonora entre ellos y su entorno. En el caso de su ronroneo, este es usado desde el inicio de su vida, cuando la madre les da a luz e intenta calmar a los cachorros.

Ronroneo, maullido y rugido: diferentes formas de comunicación entre felinos

El ronroneo permite a la madre reconfortar constantemente a los pequeños gatitos al igual que indicarle su posición los primeros días de vida cuando estos aún no han abierto los ojos. Luego de esta etapa el ronroneo es usado por los gatos durante toda su vida como una forma de comunicación, ya sea para transmitir placer o indicar dolor o que algo les molesta. Sin embargo, no todos los felinos pueden ronronear.

En el mundo existen cuatro especies de grandes felinos las cuales no son capaces de ronronear: los tigres, los leones, los jaguares y los leopardos. Estos usan los rugidos como forma de comunicación. A través del rugido pueden expresar sensaciones desde placer hasta molestia, enfado o advertencia. Por otra parte, aunque nuestros pequeños felinos nos parezcan alguno de estos grandes gatos pero en una versión «más pequeña y adorable», los mininos no son capaces de rugir como sus grandes primos. ¿Pero por qué unos felinos sí y otros no?

Al igual que los gatos domésticos no pueden rugir, grandes felinos como los tigres, los leones, los jaguares y los leopardos no son capaces de ronronear

El rugido: algo que los gatos domésticos no pueden hacer

La razón por la que nunca vamos a escuchar a un pequeño gato doméstico rugir como un león se encuentra en un punto clave de su anatomía: el hueso hioides, que se encuentra en la parte posterior del cuello -y que también tenemos los humanos- y que ayuda en las labores de resonancia que provocan el rugido.

León rugiendo
León rugiendo (o bostezando quizá). Vía Wikimedia Commons

El biólogo británico Richard Owen, publico en 1834 un descubrimiento en el cual hablaba de este intrigante detalle. Según Owen, el hioides es un hueso el cual es el encargado de dar soporte a la lengua y la laringe. En el caso de aquellos felinos que tienen la capacidad de rugir, el hioides posee la flexibilidad de un ligamento, mientras que el de aquellos felinos que no rugen es como un hueso duro y completamente calcificado. Según Owen esta era la razón porque los grandes felinos sí podían rugir mientras que para los gatos era imposible.

La respuesta al porqué nuestros gatos no rugen como un gran felino se encuentra en el desarrollo evolutivo de sus cuerdas vocales

El hioides: la clave de por qué los gatos no rugen

Sin embargo, hace unos setenta años otro descubrimiento llevó a un nuevo cuestionamiento acerca de la capacidad de rugir en los felinos. En esta ocasión se comprobó que existe un gran felino que no puede rugir, pero en cambio, sí logra ronronear al igual que nuestros mininos: el leopardo de las nieves.

Leopardo de las nieves
Un Leopardo de las nieves preguntándose por qué no puede rugir. Vía Wikimedia Commons

Este hecho causó que se replanteara discusión en cuanto a la distinción entre gatos y otros grandes felinos. Se decidió entonces que los felinos que rugen lo hacen debido a que sus cuerdas vocales son más gruesas, mientras que los gatos domésticos y el leopardo de las nieves, en cambio pueden ronronear porque sus cuerdas vocales son flexibles.

El leopardo de las nieves y el puma son felinos de gran tamaño que tampoco pueden rugir

Junto al leopardo de las nieves (Panthera uncia), nuevas investigaciones han descubierto que el puma (Puma conconlor) es otro de los felinos de gran tamaño que tampoco puede rugir, aunque el caso del leopardo de las nieves es especialmente destacable porque pertenece al género Panthera -el mismo que leones y los grandes felinos- y su garganta y su hueso hiodes son muy similares, pero la adaptación de su laringe no se lo permite.

Aquí puedes ver a un puma ‘rugiendo’ (o al menos intentándolo)

Así que, la respuesta al porqué nuestros gatos no rugen como un gran felino se encuentra en sus cuerdas vocales más finas que la de sus primos de gran tamaño.

A pesar de esto, en la actualidad aunque la ciencia aún no tiene la absoluta certeza de cómo ronronean los gatos, los expertos creen que este sonido se origina al hacer vibrar las cuerdas vocales cuando inhalan y exhalan aire. Asimismo, los científicos también tienen la certeza de que tener unas cuerdas vocales finas es necesario para ronronear, y que para los gatos el hueso hioides puede no ser tan importante, pero les puede servir como una especie de caja de resonancia para producir la vibración necesaria para ronronear.

Otros expertos también piensan que, en el caso de los gatos, su ronroneo es una habilidad que pueden hacer a voluntad, y que el ronroneo es una adaptación de la evolución que ha suplantado la capacidad de rugir, la cual en el mundo actual y doméstico quizá no les sirva de mucho.

Si te has quedado con ganas de más, por aquí te dejamos algunas curiosidades sobre el rugido de los grandes felinos y el ronroneo de los gatos:

  • El ronroneo de un gato es una especie de zumbido que produce entre 25 y 150 vibraciones por segundo.
  • Se dice que cuando un gato ronronea de forma irregular tiende a indicar que siente placer, como en el caso en los que se le acaricia, se encuentra en nuestro regazo o come.
  • Los ronroneos en tono vigoroso significan que el gato quiere algo, ya sea atención o alimento. Si sienten dolor tiende a maullar y emitir un ronroneo muy ruidoso (como los ‘mini reyes de la selva’ que son, ellos exigen nuestra atención).
  • Se cree que el ronroneo es producido de forma específica haciendo vibrar las cuerdas vocales más de 26 veces por segundo al inhalar y exhalar aire, haciendo que por esta razón el ronroneo se escuche como si fuese de «dos tiempos».
  • Los guepardos son otros de los grandes felinos además del leopardo de las nieves que tiene la capacidad de ronronear, haciéndolo en un tono bajo y grave.

Imagen destacada vía Wikimedia Commons

Si te ha interesado puedes compartirlo: