Legalizar el compostaje con restos humanos: una propuesta no tan descabellada

Mi abuela está en el jardín. No, no es que esté regando el jardín, ni tampoco que esté enterrada, sino que literalmente, ‘está en el jardín’.

El estado de Washington, en Estados Unidos (no confundir con su capital) podría ser el primero en legalizar formalmente el compostaje con restos humanos, incluyendo por supuesto los cuerpos de las personas que pasan a mejor vida.

Legalizar la generación de abono orgánico a partir de restos de cuerpos humanos podría parecer a priori una idea un tanto descabellada, pero lo cierto es que lo llevamos haciendo siglos, cuando era más común enterrar a las personas en el suelo y no en nichos en altura, como pasa actualmente en muchos cementerios de grandes ciudades. De hecho, es la visión antigua más común de ‘regresar a la tierra’.

Cualquier residuo orgánico es susceptible de convertirse en abono, y los cuerpos de los difuntos no serían que un aporte más en la cadena según el proyecto de ley que debatirán en los próximos meses las administraciones del estado.

El abono conseguido con los restos sería devuelto a las familias

El proyecto de ley, respaldado por el senador estatal Jamie Pedersen, permitiría la «recomposición» de los restos humanos, un proceso que acelera la descomposición y convierte los restos en un suelo lleno de nutrientes que podría devolverse a las familias.

«Las personas de todo el estado que me escribieron están muy entusiasmadas con la posibilidad de convertirse en un árbol o tener una alternativa diferente para ellos mismos», dijo Pedersen a NBCnews .

Lo cierto es que la medida no se aleja un ápice apenas del sueño que tienen muchas personas de que sus cenizas se lancen en un paraje natural como bosques o terrenos a los que estuvieron vinculados de por vida, solo con la diferencia de que en muchos países, como España, lanzar las cenizas a ríos y espacios naturales está prohibido por motivos de contaminación. Con este proyecto de ley, no se lanzarían cenizas, sino propiamente abono creado a partir de los restos de los difuntos, que podría ser utilizado directamente en la tierra.

Aunque ya hay compañías que ofertan directamente ‘convertirte en un árbol cuando mueras’, Washington se convertiría oficialmente en el primer estado en permitir el compostaje humano si se aprueba el proyecto. La idea no es solo naturalista o poética, sino también económica. Según los datos de la Asociación Nacional de Directores de Funerales de Estados Unidos el funeral promedio cuesta más de 7.000 dólares, mientras que este proceso de compostaje podría rondar los 5.000.

El proceso es muy similar al compostaje tradicional. Los restos humanos se colocarían en una cámara de compostaje y se dejarían descomponer con material orgánico como madera, hojas secas o paja, preparando el lugar para que el oxígeno entrara y saliera acelerando la descomposición. En aproximadamente un mes, todo lo que queda es un enorme montón de compost para ser utilizado.

Un estudio de cinco meses, en el que se descompusieron seis organismos donantes, fue dirigido por la investigadora Lynne Carpenter-Boggs, profesora asociada de agricultura sostenible y orgánica en el estado de Washington. El estudio se controló cuidadosamente para evitar la propagación de patógenos dañinos, una preocupación que llevó a la derrota de un proyecto de ley similar patrocinado por Pederson en 2017.

El estudio de Carpenter-Boggs concluyó en agosto que los restos producidos eran seguros y planea enviar su investigación para su publicación en 2019. Si el proyecto de ley se aprueba, entrará en vigencia el 1 de mayo de 2020.

[vía Futurism] Imagen: Wikimedia Commons

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